NOTAS
La Nación - Buenos Aires,
viernes 22 de diciembre de 1995
Angela
de Rodríguez, Una Empresaria en la Onda Verde
Precursora: con "La
esquina de las flores", una cadena de alimentos naturales, difundió
en el país las claves de una alimentación sana. Cuando empezó a
descubrir los secretos de la macrobiótica, a principios de la década
del setenta, Angela Bianculli de Rodriguez jamás imaginó que llegaría
a convertirse en una empresaria. Hoy está al frente de "La Esquina
de las flores", un grupo de negocios que incluye almacenes de
productos y comidas naturales, una
panificadora, un depósito para ventas mayoristas y un sistema de
franquicias.
Es
que Angelita todos la llaman, llegó al mundo de la gastronomía casi
por casuaIidad. Tenía 33 años cuando la artritis la llevó a visitar
cuanto traumatólogo le recomendaban pero no lograba dar en la tecla
Entonces decidió probar por
el lado de la alimentación y siguió al pie de la letra una dieta
macrobiótica. En apenas cinco meses sus manos comenzaron a recuperarse.
"Así empecé a estudiar las distintas corrientes alimentarias y a
crear recetas sanas para mi familia.
Después fui difundiendo mis
ideas entre amigos y conocidos", recuerda después de más de
venticinco años.
Por aquel entonces repartía
su tiempo entre cuidar a sus dos hijos y llevar la contabitidad del
taller mecánico de su marido, ubicado en el lugar donde hoy funciona la
casa central del negocio. En el año '79 les ofrecieron alquilar la
esquina de al lado, en avenida Córdoba y Montevideo. Y se decidieron a
instalar el primer local.
Los comienzos
"Mi idea era,
simplemente enseñar a cocinar y vender alimentos elaborados por
nosotros mismos", aclara. "Pero la demanda de la gente nos
sobrepasó y tuvimos que ir alquilando cada vez mas espacio."
'Angelita" está
absolutamente convencida de los beneficios fisicos y hasta espintuales
de una alimentación sana "Previene las enfermedades y nos 'hacee
sentir mas vitales. Además, perunite economiazar hasta un cincuenta por
ciento en el presupuesto familiar porque utilizamos cereales, legumbres
y frutas de estación", afirma.
¿Por qué "La esquina
de las flores"? La empresaria recuerda que el frente de la casona
que ocupaban estaba bastante deteriorado y había que lavarle la
cara"- - Entonces un amigo de la familia lo pintó con los
girasoles, los pavos reales y los firuletes multicolores que se
convirtieron en la imagen del negocio.
La apertura del restaurante
llegaría dos años después. A pesar de que la comida que se vendía
era para llevar, muchos clientes se quedaban a comer en el almacén.
"Hasta que un día un inspector nos advirtió que esa situación no
podía seguir y decidimos habilitar un lugar para servir nuestras
comidas".
Hace dos meses se venció el
contrato de alquiler de la famosa esquina y hubo que cerrar el local.
Pero la reapertura está prevista para febrero próximo.
La marcha del negocio siguió
en ascenso. Se instaló una panificadora orgánica en Palermo Viejo, se
fueron inaugurando nuevos locales de venta y se comenzó a operar con el
sistema de franquicias, que permitió la llegada de una sucursal a
Bariloche.
Una gran familia
A Angela de Rodríguez le
gusta definir a su negocio como una empresa familiar. Sin ir más lejos,
su esposo se encarga de la panificadora y uno de sus hijos es el gerente
de compras de la empresa. "Arrancamos cuatro personas y hoy somos
alrededor de cincuenta", comenta entusiasmada.
En cuanto a la facturación,
dice no tener ni idea de los números de la empresa. "Tendría que
consultarlo con mi contador", se excusa.
Y a la hora de reflexionar
sobre las claves de su éxito, señala el amor por el trabajo, la
flexibilidad para adaptarse a los cambios y la creatividad. "Pero
sobre todo, hay que animarse a hacer cosas distintas", asegura
Laura Suárez Samper